Tipos de aire acondicionado: split, portátil, por conductos y más

Tipos de aire acondicionado: split, portátil, por conductos y más

En la actualidad, no cabe ninguna duda de que contar con un sistema de climatización adecuado resulta fundamental para garantizar el confort térmico en cualquier espacio, ya sea una vivienda, una oficina o un comercio. La temperatura y la calidad del aire influyen directamente en nuestro bienestar, en nuestra capacidad de concentración y, por supuesto, en nuestra productividad.

Por ello, disponer de un sistema de aire acondicionado eficiente no únicamente ayuda a combatir el calor en verano y el frío en invierno, sino que también contribuye a regular la humedad y mejorar la calidad del aire que respiramos en los espacios interiores en los que vivimos o realizamos nuestras tareas diarias.

Dentro del mercado de la climatización, el aire acondicionado se ha consolidado como una de las soluciones más versátiles y funcionales de la actualidad. Existen diversos tipos de sistemas que son capaces de adaptarse a las necesidades de cada espacio y usuario. Con la ayuda de los expertos de tsclima.com, vamos a analizar a continuación cuáles son las principales opciones disponibles hoy en día para instalar en viviendas y negocios.

¿Qué es un sistema de aire acondicionado?

“Un aire acondicionado es un sistema que permite regular la temperatura de un espacio mediante la extracción y transferencia de calor”, indican los expertos de TSclima. “Funciona a través de un circuito cerrado a través del que circula un gas refrigerante, como los gases R290 o R32, que tienen la capacidad de absorber y liberar calor según sea necesario” añaden.

El proceso comienza con la absorción del calor o del frío presente en la estancia mediante una unidad interior, que transfiere la temperatura al gas refrigerante. A través de un ciclo de compresión, condensación y expansión, el sistema expulsa al exterior esta temperatura utilizando una unidad exterior. Este mismo principio puede invertirse si el sistema cuenta con una bomba de calor reversible, permitiendo, así, generar calefacción en los meses fríos y refrigeración en los cálidos.

Además, los sistemas de aire acondicionado incluyen un termostato que permite regular la temperatura de forma manual y automática. Una vez que la estancia alcanza la temperatura que hemos indicado, el equipo reduce su actividad o se apaga de manera temporal hasta que detecta que es necesario volver a activarse.

Tipos de aire acondicionado

Aire acondicionado tipo split

Uno de los sistemas más populares en los hogares es el aire acondicionado tipo split. Se compone de dos unidades: una interior, que se instala en la pared de la estancia a climatizar, y una exterior, que se ubica fuera de la vivienda. La unidad interior absorbe el calor o el frío de la estancia y transfiere la temperatura al gas refrigerante, que circula hasta la unidad exterior, donde el sistema libera el calor o el frío al ambiente.

Este tipo de aire acondicionado es una de las opciones más demandadas por su relación calidad-precio y su eficiencia energética. Es ideal para climatizar una habitación o un salón de tamaño medio, así como un hogar de dimensiones modestas, aunque su alcance dependerá de la potencia del equipo. Su instalación es relativamente sencilla, aunque requiere la intervención de profesionales para garantizar un correcto funcionamiento, tal como nos han indicado los expertos de TSclima.

Aire acondicionado multisplit

El sistema multisplit es una opción ideal para aquellas personas que desean climatizar varias estancias utilizando una única unidad exterior. A diferencia del modelo split, que cuenta con una sola unidad interior, el multisplit permite conectar hasta cinco o seis unidades interiores a una misma unidad exterior, que es de mayor tamaño.

Este tipo de sistema resulta perfecto para instalar en viviendas grandes o en espacios donde se requiere de un mayor control de la temperatura en distintas habitaciones. Su principal ventaja es que permite regular la temperatura de cada estancia de forma independiente, lo que ayuda a incrementar los niveles de confort y la eficiencia energética. Sin embargo, su instalación es más compleja y su coste inicial puede ser superior al de los sistemas split convencionales, además de gastar más energía.

Aire acondicionado por conductos

El aire acondicionado por conductos es una de las soluciones más discretas y eficientes para climatizar grandes espacios. Funciona mediante un sistema de distribución de aire que se canaliza a través de conductos que quedan ocultos instalados en un falso techo, lo cual permite que el aire frío o caliente se pueda repartir de manera uniforme por toda la vivienda o local.

Este tipo de sistemas suelen ser muy utilizados en oficinas, viviendas de obra nueva y en locales comerciales debido a que proporcionan con una estética minimalista, y a que sólo quedan visibles las rejillas de ventilación. Además, permite la zonificación, es decir, la posibilidad de regular la temperatura de cada estancia de manera independiente mediante la instalación de un termostato en cada espacio.

Otra ventaja del aire acondicionado por conductos es que permite cerrar las rejillas de las habitaciones que no estén en uso, lo cual garantiza una excelente optimización del consumo energético. No obstante, su instalación requiere una planificación previa y suele ser más cara que otros sistemas, aunque a largo plazo puede suponer un ahorro en la factura eléctrica.

A través de este artículo que encontrarás en el portal ViviendaViva puedes encontrar información detallada sobre los requisitos que necesitas para la instalación de un sistema de aire acondicionado, lo que puede ser de gran ayuda para si estás considerando instalar esta opción para tu hogar o negocio.

Aire acondicionado portátil

Ahora bien, si prefieres contar con una opción más flexible y sin tener la necesidad de realizar una instalación, el aire acondicionado portátil puede ser una alternativa interesante. Este tipo de sistema incorpora en un solo equipo todas las funciones de una unidad interior y exterior, y que, además te proporciona la posibilidad de trasladarlo de una estancia a otra dependiendo de tus necesidades.

Existen modelos de aire acondicionado portátil con uno o dos tubos de extracción, así como versiones tipo split que incluyen un compresor exterior que puede instalarse en un balcón o ventana. Su principal ventaja es que es muy sencilla de utilizar y que se puede trasladar de una estancia a otra cuando lo necesites, además de ser una opción más económica que los sistemas fijos.

Sin embargo, es importante recordar que estos equipos suelen ser menos eficientes en términos de consumo energético y pueden generar más ruido que los modelos instalados en la pared o en el techo. Aun así, podemos decir que son una solución práctica para aquellas personas buscan climatizar espacios reducidos sin tener que realizar obras.

¿Cómo elegir el tipo de aire acondicionado adecuado?

Elegir el sistema de aire acondicionado adecuado para nuestros espacios depende de múltiples factores, como el tamaño del espacio, el presupuesto disponible y las necesidades de climatización de cada usuario. Mientras que los modelos split y multisplit son ideales para viviendas y oficinas de tamaño medio, los sistemas por conductos ofrecen una solución más estética y eficiente para grandes espacios.

Por otro lado, los equipos portátiles pueden ser una alternativa flexible para quienes buscan una opción sin instalación permanente. Después de todo, elegir una opción u otra depende de cuáles sean nuestras necesidades, de si queremos afrontar o no una inversión de una cantidad considerable de dinero y, por supuesto, si compensa el hecho de que vaya a ser una opción eficientemente menos energética y que incrementará tu factura de la luz mes a mes.

En este sentido, podemos decir que los profesionales de TSclima recomiendan contar con profesionales especializados que analicen las necesidades de cada espacio antes de elegir un sistema de aire acondicionado que permita asegurar realizamos una instalación adecuada que garantice un funcionamiento eficiente y un consumo energético optimizado.